dineroCasi un millar de familias perdieron su vivienda en el primer trimestre de este año. Según los datos del CGPJ, con respecto al mismo periodo del año anterior, se ha registrado un aumento de casi un 15 por ciento en los procedimientos judiciales que terminan con el desahucio de sus propietarios en la Región de Murcia y no se han adoptado medidas suficientes para atender los dramas humanos que estas situaciones provocan. No hay ninguna medida para reactivar el sector de la construcción, tampoco ayudas para que los jóvenes se puedan emancipar con la adquisición o el alquiler de una vivienda, se sigue debiendo dinero a particulares y promotores a cuenta de los planes de vivienda que el gobierno socialista anterior puso en marcha sin que sepamos, como diría el cantautor Quique González, “¿donde está el dinero?”.

No es cuestión de ser catastrofistas en el análisis, creo que es cuestión de realismo. No se atiende lo urgente, no hay hoja de ruta para lo necesario. En general podemos afirmar que con el gobierno del partido popular, no ha habido ni hay una política de vivienda sensata, que nos permita responder ante los retos de la crisis y el desempleo que la misma ha provocado en miles de personas que no pueden hacer frente a sus hipotecas o que nos indique cual es el camino por el que ese derecho constitucional se puede hacer efectivo por todos aquellos que de una forma u otra pueden todavía alquilar o comprar una vivienda, o seguir la actividad de un sector importante en nuestra economía con es el de la construcción.

Una situación, la de nuestra Región, provocada por la aplicación indecente de un modelo económico desigual, especulativo y corrupto, “un globo gigante deshinchándose” que el partido popular con gran complicidad ha fomentado.

Pero vayamos a lo importante, las personas. Con un stock de viviendas cuantioso e indeterminado en su clasificación, con una Consejería y un consejero que ejerce de Don Tancredo ante todo lo que tiene encima, limitándose a contestar allí donde va que “no hay dinero”, Quique diría, “nadie va a comerse el marrón”. Miles de ciudadanos contemplan la ausencia de medidas efectivas para resolver esa clara necesidad de vivienda que hoy sigue teniendo nuestra sociedad.

Lo último, un ejemplo de la indolencia que demuestran Garre y los suyos. Les cuento. Resulta que aquellos ciudadanos que en su día compraron una vivienda de promoción pública y recibieron ayudas públicas para ello, ahora, en plena crisis, pierden su empleo, les es imposible seguir pagando su hipoteca y cuando van a negociar con el banco una dación en pago, están obligados a devolver las ayudas públicas que recibieron de la Comunidad Autónoma para que la entidad de crédito pueda ir adelante con esa operación tan dura como es dar la vivienda y que la pesadilla termine aunque sea mal. ¿Qué les parece?. A nosotros nos parece intolerable.

Ante tanta desdicha, hemos propuesto medidas fiscales, medidas tendentes a la obtención de crédito, la determinación de un observatorio estadístico de vivienda con resultados sociológicos fiables, un tratamiento coordinado de la respuesta a los desahucios, la promoción del alquiler para los más jóvenes. Actuaciones todas ellas que solo tienen sentido en la tarea de un gobierno que ponga sus prioridades políticas en los verdaderos problemas de los ciudadanos, los que afectan a las familias de la Región y no en las decisiones políticas grandilocuentes, falsarias e insostenibles en las que demuestra este PP que nos gobierna que “saben que hacer con un poco de humo”.

Mientras tanto ciudadanos que siguen perdiendo su vivienda, jóvenes sin posibilidad de independizarse, planes de vivienda que no se cumplen, un presupuesto ridículo para una política clave en este momento. Diría Quique, “¿Quien será el primero en hablar?”, seguro que lo harán los ciudadanos en 2015.

*Artículo publicado en el diario La Opinión de Murcia el 21 de julio de  2014.  http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2014/07/21/dinero/575402.html

 

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