Son muchas las conferencias, encuentros y reuniones que hemos realizado en este tiempo. Revisando los acuerdos del Comité Federal celebrado ayer, el calendario de conferencias de distinto tipo que anuncian el inicio de una nueva etapa, no puedo por menos que mostrar mi escepticismo, porque todo esto ya me suena, porque que no creo que esto sea suficiente para sacar al partido de la situación en la que se encuentra.

Hace casi un un año, celebramos el 38 Congreso Federal, y en el mismo, nuestro Secretario General, al que dicho sea de paso apoyé por considerar que era la mejor opción, se dirigió a nosotros para mostrar su intención de cumplir con lo que desde luego era y sigue siendo el clamor de l@s afiliad@s de nuestro partido: dar sentido a su militancia con la participación real en las principales decisiones que toma nuestra organización. Para ello, teníamos que analizar, revisar y finalmente cambiar las estructuras de participación del partido, definir con claridad la forma de decidir sobre nuestro proyecto político y por supuesto, definir con claridad la amplitud del derecho que entonces (no hace tanto tiempo) consagrábamos entre grandes aplausos con la frase: “un militante un voto”. Todo ello se incardinaría en el seno de una Conferencia de Organización que se celebraría de forma inmediata.

Pues bien, si no somos coherentes con lo que comprometemos, no seremos creíbles, si no entendemos que nuestro problema es más profundo y miramos de reojo a la realidad, seguiremos ahondando en la caída.

Tenemos que elaborar nuestro proyecto político, sí, pero decidimos entonces que lo más urgente era reconstruir nuestra organización. Tras este tiempo poco parece quedar del sentido real que tenía aquella frase, de aquella apuesta que todos entendimos nos permitiría reconectar con “los nuestros”, ilusionarles de nuevo, implicarles en el proyecto socialista, para a continuación, salir a la calle y contar a los ciudadan@s que tenemos una alternativa a la política de esta derecha que sólo mira las cifras y da la espalda a la sociedad, que tenemos una respuesta SOCIALISTA a la tremenda crisis que vivimos.

La alternativa que propongo: la necesaria y convenida revisión del funcionamiento de nuestra organización, dotándola de los instrumentos estatutarios que consagren la participación de los militantes y de los simpatizantes en nuestras decisiones; un proceso de elaboración de nuestro proyecto político en paralelo con un proceso de primarias para elegir a quien deba encabezar ese proyecto, ambos abiertos a la sociedad y a comenzar en el periodo más breve posible. Hemos sido pioneros en estos procesos, los resultados fueron muy valorados y fueron un revulsivo para la ciudadanía… ¿Por que no ahora? ¿A qué estamos esperando?…

Es solo mi opinión, pero no veo mejor forma de hacer PSOE, que hacerlo de verdad.

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