¿Recuerdan cuando en el año 1992 se discutía en Edimburgo acerca del reparto de fondos de cohesión?. Entonces, el hoy líder mundial Aznar, se permitía el lujo de llamar “pedigueño” a Felipe González por apostar fuerte para conseguir la parte que nos correspondía. Y ganando él, ganamos todos, porque esos fondos fueron claves para el posterior desarrollo de nuestra economía. El término entonces acuñado por Josemari, cobró sentido positivo para los intereses generales, y por tanto fue una acción política exigente, en coherencia con las necesidades de un país que por entonces también atravesaba una importante crisis.Y ahí está la cuestión, la coherencia como valor esencial de la política, dejando al margen las posiciones oportunistas o electoralistas, en favor del mantenimiento de una posición firme en favor del interés general de los ciudadanos, más allá de las circunstancias de cada momento.

Pero también en la Región de Murcia contamos con reiterados ejemplos del oportunismo desleal que el PP ha venido protagonizando en estos 18 años, ligados casualmente, al signo que tuviera el Gobierno de España. De esta forma, cuando los populares regentan el país, la Región se paraliza  en todo lo referente a las infraestructuras. Con Rajoy en el gobierno, hablar de infraestructuras para nuestra tierra es hablar únicamente de la “herencia de las inversiones socialistas” y de la inauguración de obras ejecutadas en su última fase, como la conexión Suroeste de Murcia, los dos tramos de la autovía del Altiplano o la próxima llegada del AVE.

Respecto de esta importante infraestructura de transporte, no sólo esta en el aire su fecha de finalización, sino que el PP regional acepta en silencio la renuncia de Fomento al convenio de 2006, defraudando así demandas ciudadanas históricas como la del soterramiento a su paso por la zona Sur del municipio de Murcia. Y para justificar las conciencias nos cuentan el cuento de la “provisionalidad”, una historia  de ficción que  deja entrever para nuestra desgracia que no se moverá una piedra en lo que queda de legislatura.

Mientras tanto, el agravio comparativo esta servido, pues el mapa nacional de infraestructuras financiadas mayoritariamente por el Gobierno de España, se dibuja con inversiones de las mismas características que han sido comprometidas por políticos más atentos a los intereses de sus vecinos, como es el caso de Granada y Orihuela, por mencionar algunos.

En definitiva, los más reivindicativos e ilustres políticos del PP, dícese, Valcárcel-Cámara, con su pelea en el punto más álgido y más preocupados en resolver ambiciones personales y problemas judiciales que en seguir defendiendo nuestros intereses, en un ejemplo de incoherencia política,  han entrado en un repentino trance de amnesia. Utilizando la crisis como excusa, han dejado de ser los más regionalistas murcianos para pasar a ser marianistas sumisos, olvidando por completo sus “compromisos irrenunciables” con los ciudadanos y ciudadanas de la Región. Esto es, una beligerancia insidiosa y desleal cuando no gobiernan y un servilismo complaciente cuando el gobierno es de su mismo signo.

Pues eso, pedigüeños de conveniencia.

 

* En la foto, la Estación Murcia del Carmen, inaugurada por la Reina Isabel II en 1862. Entonces también se dijo que sería “provisional”.

 

Artículo publicado en La Opinión de Murcia el 10 de Marzo de 2013.

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